Primera Escena
—Maestro Yokoi, he escuchado mucho sobre usted y su sabiduría. Quisiera hacerle una pregunta. —Claro, pregúntame lo que desees. —¿Usted cree en Dios? —Yo creo que el hombre puede lograr todo lo que se proponga. Su éxito o su fracaso dependen de él, no de un Dios, en realidad. —Entiendo, maestro Yokoi. Yo sí creo en Dios, porque a usted siempre lo vi lejano, inalcanzable… pero hoy, usted me ha buscado y me ha encontrado. Y ahora estamos conversando. Eso, solo pudo haberlo hecho Dios.
Segunda Escena
—Maestro Yokoi, he escuchado mucho sobre usted y su sabiduría. Quisiera hacerle una pregunta. —Claro, pregúntame lo que desees. —¿Usted cree en Dios? —Claro que creo. Es por Él que los dos estamos teniendo esta charla.
Dios lo bendiga, maestro Yokoi Kenji, y le conceda aún mucha más sabiduría.
Firma: José G. |
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